lunes, 9 de julio de 2007

Dia 1: De Cuando Tus Padres encuentran La Marihuana

Es ilegal consumir marihuana en México. Siempre lo he sabido. Jamás camino por las calles con marihuana en mis bolsillos - La guardo en un lugar mucho más discreto, también dentro de mis pantalones. - Ni cargo más de $200 pesos de esta planta. Por lo regular la guardo en mi cuarto. Nunca la saco cuando hay alguien más cerca, siempre la vuelvo a poner en su lugar, y la fumo, practicamente todos los días.

Exceptuando a mi madre y algunos parientes, todas las personas que conozco la han fumado o lo hacen actualmente. Se ha vuelto, hasta cierto punto, normal. En cualquier fiesta, en cualquier barrio, en cualquier sitio hay alguien fumando marihuana. En la calle veo gente con sus "Rockets" (Pipas pequeñas y de fácil transportación) fumándola dentro de su carro, o a pie. Y yo, personalmente, me incluyo en este último.

Soy estudiante de cine en la Universidad de Guadalajara. Y vaya que los estudiantes de cine son pachecos. Todos y cada uno de mis compañeros de la carrera, son absolutamente pachechos. Son, como yo, Chicos Mota. Fuman en sus casas, en el estacionamiento de la escuela y en la casa del Canti. El Canti es uno de mis compañeros de carrera, quien, funge un importantísimo papel en cuanto a fumar mota se refiere. Vive, y sé que suena extraño, al lado de la Universidad. Por lo que siempre nos reunimos en su casa a tocar guitarra, beber cerveza y fumar mota.

Hace casi un mes que salí de vacaciones, y la mitad de mis compañeros viven fuera de Guadalajara, por lo que regresan en vacaciones a sus ciudades. Mientras tanto, yo me quedo en Guadalajara a fumar mota, y a trabajar. Conseguí un trabajo nocturno en un Oxxo, justo en la esquina de donde vivo. Me pagan bien. Trabajo con mi hermano, él es el encargado, y por lo regular fumamos mota en el "Servicio en Tu Auto" de la tienda, pues siempre estamos sólos y no pasa ni un alma por ahí.

El Domingo tuve día libre y decidí ir al centro de la ciudad de compras. Mi madre se quedó en casa a hacer unos "cambios". Ella tiene una extraña manía de cambiar el acomodo de muebles y adornos cada mes, de tal forma que mi casa luce distinta cada mes. Y mientras, yo me divertía en el centro con mi "Rocket". Dejé la bolsa con marihuana en casa, muy bien escondida. O por lo menos eso pensaba.

Regresé a mi casa como a las 10 de la noche. Al entrar a mi cuarto, noté que estaba impecablemente limpio, y el baño también. Me sorprendió que mi madre lo hubiera hecho, porque por lo regular nunca cruza la frontera que separa su casa de mi habitación. Sin embargo, cuando entré al baño a fumar mota y noté que se me había terminado, salí por la bolsa. Al abrir el cajón, noté que no estaba. En cambio, había libros que antes no estaban ahí. Y la mota había desaparecido.

Esa noche fui al Oxxo, sólo a hacerle compañía a mi hermano. Dormí con la preocupación de qué me dirían mis padres. Dediqué esa noche sólo a esperar, y pensar en una buena excusa. No era la primera vez que me pasaba. Cerré los ojos y dejé que pasara el tiempo. Hasta el día siguiente, cuando tuve que enfrentar a la autoridad de la casa.

1 comentario:

Dany dijo...

hay chico mota deveras.. q mala suerte... es pura suerte pq yo se como eres de cuidadoso...

ps si es normal eso de la mota no?
jaja

ya quiero saber la continuacion!